Industria    Motor

Tomografía computarizada para analizar al ‘micrómetro’ prototipos de coches

BMW desarrolla esta tecnología en sus vehículos de alta gama para controlar la calidad

C.I.
23 JUL. 2018
3 minutos
Nuevo sistema de BMW para comprobar la calidad de sus prototipos al micrómetro.

Cómo analizar un prototipo de coche sin tener que desmontarlo pieza a pieza? La clave está en la tomografía computarizada y el escáner de rayos X que realizan los robots de las plantas pilotos para analizar la calidad de los coches. Un proceso que BMW ahora ha conseguido llevarlo al milímetro, sino al micrómetro, es decir que puede analizar detalles del tamaño del ancho de un cabello.

Los escaneos con rayos X los realizan cuatro robots que se mueven alrededor del exterior del prototipo para producir miles de imágenes, que se examinarán en busca de detalles que no cumplan la calidad estipulada.

Los datos que se recopilan se pasan a través de un programa, especialmente desarrollado, que calcula una imagen tridimensional de varias capas. Esto forma la base para un análisis detallado del funcionamiento interno del vehículo, por lo que se puede ofrecer información sobre objetos tan pequeños como 100 micrómetros.

El uso de rayos X y tomografías no es nuevo, porque se lleva utilizando desde hace año para revisar las piezas de los vehículo, la novedad del sistema lanzado por BMW es el análisis de la calidad de las piezas a “un nivel de micrómetro”, puntualiza Michael Koch, jefe de Análisis de Materiales y Procesos de la marca alemana.

Gracias a esta precisión, ahora se puede “verificar” las soldaduras, los tornillos, el proceso de pintura, la exposición a temperaturas extremas para las uniones adhesivas… Este análisis es necesario para poder realizar las modificaciones antes de la producción en serie.

“El uso de este sistema nos ayudará a mejorar aún más la calidad de nuestros coches”, porque “ahora podemos analizar los prototipos al detalle sin tener que desmontarlos”, explica Udo Hänle, director de Integración de Producción y Planta Piloto de BMW.

En definitiva, subraya Hänle, esta tecnología permitirá “integrar nuevas tecnologías en los vehículos aún más rápido”. En un principio se ha implementado en los coches de alta gama: desde Mini a Rolls-Royce, para controlar la calidad desde las primeras fases de la construcción del vehículo.