TIC    ROBÓTICA

La Universidad de Barcelona diseña un nanodron que detecta gases tóxicos en terremotos

Tiene un peso de 35 gramos que le permite trabajar en espacios interiores y lugares menos accesibles, como agujeros, grietas, techos o conductos de ventilación

23 JUL. 2019
5 minutos
Nanodron desarrollado por los investigadores de la UB.

Investigadores de la Facultad de Física de la Universidad de Barcelona (UB) y el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) han presentado este martes un nanodron capaz de detectar gases peligrosos e identificar posibles víctimas en situaciones de emergencia, como terremotos y explosiones.

Según ha detallado la universidad en un comunicado, el nanodron, que recibe el nombre de "Smelling Nanoaerial vehicle" (SNAV), tiene un peso de 35 gramos que le permite trabajar en espacios interiores y lugares menos accesibles, como agujeros, grietas, techos o conductos de ventilación. Los sensores nanométricos de SNAV facilitan la localización de gases de tipo MOX, como el monóxido de carbono o el metano, y otros compuestos volátiles, como el etanol o la acetona.

Este nuevo dispositivo estaría especialmente indicado en operaciones de rescate en edificios derrumbados por terremotos o explosiones: «SNAV puede detectar gases tóxicos e, incluso, los compuestos que exhalan las víctimas inconscientes", destaca el profesor Santiago Marco, investigador principal en el IBEC y miembro del Departamento de Ingeniería Electrónica y Biomédica de la UB, que ha liderado la investigación. "También es adecuado en la búsqueda de drogas o explosivos en lugares no accesibles de forma directa", detalla el experto. 

En estos escenarios tras un terremoto o una explosión, los equipos de rescate suelen utilizar perros —olfacción canina— especialmente entrenados para encontrar a las víctimas. Por ello, la posibilidad de emplear robots autónomos en tareas de localización es una opción a considerar a corto y largo plazo.

"Hasta hace poco, los robots terrestres centraban la investigación en el ámbito de la localización basada en señales químicas. Hoy en día, la opción de emplear nanodrones amplía de forma significativa la capacidad y la rapidez de los robots para moverse por un espacio interior y para superar obstáculos como por ejemplo tramos de escaleras", detalla Marco, que es jefe del Grupo de Investigación de Procesamiento de Señal Inteligente para Sistemas Sensores en Bioingeniería (UB-IBEC).

Algoritmos inspirados en el comportamiento animal

En el marco de la investigación, el equipo de expertos UB-IBEC ha sido el responsable de desarrollar la plataforma SNAV, calibrar los sensores y comprobar su funcionamiento, y finalmente, programar los algoritmos para el procesamiento de los datos, la comunicación y la navegación robótica. Una vez desarrollada la plataforma SNAV, todas las pruebas de navegación robótica del SNAV se han llevado a cabo en la Universidad de Örebro (Suecia), en colaboración con los expertos Víctor Hernández y Achim J. Lilienthal.

Algunas futuras líneas de investigación de este equipo investigador van dirigidas a desarrollar algoritmos de navegación bioinspirados que se basen, por ejemplo, en el comportamiento de insectos como el mosquito o la polilla. "Otra línea que queremos abordar es la fusión de datos de múltiples sensores de gas para aumentar la selectividad respecto a determinados compuestos de interés. En este caso, se trataría de hacer experimentos en escenarios complejos y en presencia de interferencias químicas», concluyen los expertos Santiago Marco y Javier Burgués.