Industria    Automoción

Un brazo robótico imprime en 3D piezas de los faros de un coche

Investigadores de Swinburne fabrican también el material compuesto de polipropileno para la impresión 3D y para cumplir con la resistencia exigida en el sector de la automoción

14 MAR. 2019
3 minutos

investigadores de la Universidad Tecnológica de Swinburne logran que un brazo robótico sea capaz de imprimir con éxito en 3D una pieza de repuesto de los faros de un coche. Para fabricar este repuesto se ha utilizado un material compuesto de polipropileno, desarrollado por el científico de materiales de este centro universitario Mostafa Nikzad.

Una de las fases claves de este proceso ha sido, precisamente, el desarrollo del material con el que se han realizado esta pieza de repuesto. Nikzad y su equipo han tenido que crear un material con las características correctas para "garantizar la compatibilidad" del polipropileno para la impresión 3D, al tiempo que cumple con la resistencia requerida para cumplir con los estándares de calidad de la industria de la automoción.

De hecho, este nuevo material ha permitido al equipo de robótica, dirigido por el Mats Isaksson, diseñar la impresión 3D de esta pieza de la carcasa de un faro. "Al utilizar un brazo robótico para manipular con precisión el faro debajo de un cabezal de impresión 3D, se pueden imprimir geometrías complejas sin la necesidad de material de soporte", explican desde la universidad.

Con este proceso, se abre la puerta a una nueva forma de desarrollar habilidades en la industria de reparación de automoción, ya que "los técnicos pueden trabajar junto con los sistemas robóticos, como el Repairbot, para acelerar su capacitación en el trabajo". Este proceso de fabricación forma parte del proyecto Repairbot , que los ingenieros están llevando a cabo en colaboración con la compañía Tradiebot  y con el Grupo AMA, así como con el centro francés Innovative Manufacturing Cooperative Research Centre  (IMCRC).

“El Repairbot permitirá que se realicen reparaciones en piezas de plástico dañadas que los técnicos no pueden reparar actualmente. Los beneficios afectarán a los talleres de reparación, a los consumidores y al medio ambiente. Es una victoria, una victoria para todos ", subraya el fundador Tradiebot, Mario Dimovski.