Salud    Investigación

Un dispositivo bio-óptico ayuda a prevenir derrames cerebrales y ataques cardiacos

Investigadores de la Universidad Nacional Australiana crean este dispositivo que detecta la formación de coágulos

EFE / Innovadores
29 AGO. 2018
4 minutos
Dos miembros del equipo de investigación probando el dispositivo bio-óptico.

Un grupo de científicos ha desarrollado un dispositivo bio-óptico que detecta la formación de coágulos sanguíneos y ayuda a identificar pacientes con riesgo inminente de sufrir un derrame cerebral o un ataques al corazón.

“Con este dispositivo podemos crear y cuantificar la formación de coágulos en una vista 3D a partir de una muestra de sangre, sin ningún tipo de etiquetado como fluorescencia o radiotrazador“, señala el ingeniero bioquímico Steve Lee, uno de los líderes del proyecto de la Universidad Nacional Australiana (ANU).

El dispositivo, que puede simular un vaso sanguíneo dañado, crea un holograma digital a partir de un coágulo microscópico en una fracción de segundo mediante la medición del tiempo que tarda la luz en viajar a través de este coágulo. Para ello, este equipo de investigación ha diseñado un dispositivo microfabricado que recrea coágulos sanguíneos a partir de muestras humanas en el laboratorio.

Las plaquetas sanguíneas, que son una décima parte del tamaño de una célula normal, son los principales impulsores de la formación de coágulos de sangre y se agrupan en cuestión de segundos cuando se activan. Por ello se considera que la predicción de la formación de coágulos sanguíneos es un “desafío”.

Los médicos generalmente recetan anticoagulantes de la sangre a los pacientes que corren el riesgo de contraer un ataque cardíaco o apoplejías, aunque es muy difícil saber con precisión la susceptibilidad de estas personas a los mismos, explica la profesora asociada de Bioquímica Elizabeth Gardiner, de la Escuela de Investigación Médica John Curtin, quien colidera este proyecto con Lee.

El nuevo dispositivo permitirá que se aplique esta tecnología a los pacientes con riesgos de coagulación o sangrado incontrolable, lo que puede convertirse en “un elemento revolucionario“, apunta Elizabeth Gardiner.

Además, los investigadores, que han publicado el proyecto en la revista científica Advanced Biosystems, trabajan en reducir el tamaño de este aparato para que pueda ser utilizado en ambientes clínicos. Por el momento, el dispositivo puede montarse en un microscopio regular, pero todavía no se ha adaptado para usarse junto a la cama.

“Necesitamos reducir nuestro dispositivo de diagnóstico, que ocupa una buena cantidad de espacio en un laboratorio de investigación en este momento. El objetivo es hacer algo que pueda caber en una caja de zapatos para que pueda usarse en un entorno clínico”.