Entre Bits y Chips    Prueba piloto

Nuevo reto: controlar la distancia social

Telefónica ensaya en su sede central de Las Tablas un sistema basado en cámaras e inteligencia artificial. Es capaz de predecir aglomeraciones, tiempos de espera en accesos... y avisa cuando se rompen las medidas de distanciamiento.

07 JUL. 2020 - Madrid
3 minutos
Los sensores convierten a las personas en puntos e identifican si se mantiene la distancia social o no.

Hubo un tiempo en el que SIMO era una gran feria de informática. Grande por superficie, por número de visitantes e, incluso, por negocio. Entre los participantes fieles, cada año HP ocupaba un espacio importante.

En una de esas ediciones, cuando la feria ya empezaba a flaquear, la compañía estadounidense mostró un sistema que era capaz de identificar el número de personas que estaban delante de una cámara, las convertía en datos y era capaz de identificar si estaban parados, miraban a la cámara, pasaban de largo... Se mostraba como una herramienta para el comercio. La cámara estaba montada tras un escaparate y analizaba el comportamiento de quienes pasaban delante del mismo.

Una decena de años más tarde, las cámaras analizan el número de personas que hay en las entradas de las playas de Tarragona, por ejemplo, para controlar el aforo de las mismas y asegurar una superficie de nueve metros cuadrados por ocupante. 

Las cámaras no guardan ni trabajan con imágenes de los bañistas, sino que las convierten en datos numéricos. Igual que hace el plan piloto que Telefónica ha probado en su sede central mundial, en Las Tablas (Madrid)

En este último caso, Telefónica ha utilizado la tecnología de la compañía suiza Hedinger Tech. El sistema, que han bautizado (sin mucha imaginación, todo hay que decirlo) Social Distancing, se basa en la utilización de sensores con dos ópticas de cinco millones de píxeles cada una capaces de captar imágenes tridimensionales. El propio sensor convierte la imagen real en una imagen modificada en la que cada persona se representa por un punto. La ventaja de las cámaras 3D es que también saben la altura de cada objeto. 

La información que suministran los sensores se analiza mediante inteligencia artificial para saber no sólo la ubicación de cada persona y la distancia entre ellas, sino seguir sus movimientos, predecir aglomeraciones y calcular el tiempo estimado de permanencia en una zona determinada.   

El sistema se complementa con un servicio de alertas para avisar cuando se incumpla la distancia interpersonal, se vayan a superar los aforos previstos, los tiempos de espera ante un acceso se disparen...