Entre Bits y Chips    Análisis

Oppo Find X2 Pro, construir un móvil tipo iPhone es caro

Apple lleva la fama, pero cuando cualquier fabricante quiere colocarse al mismo nivel de calidades, lo logra sólo subiendo los precios hasta rangos similares. Este de Oppo, 1.200 euros.

16 minutos
La trasera está cubierta de 'cuero vegano'. / Javier López Tazón

Trasladémonos a finales de 2009, principios de 2010. Estábamos en plena crisis económica, pero HP quería sacarle más dinero a sus portátiles. En ese momento, la erosión en el precio de la electrónica ya había alcanzado al sector informático, también en los portátiles.

La idea fue hacer un portátil al estilo del MacBook Pro de entonces. Sin escatimar en materiales ni componentes ni proceso de fabricación. Si había que tallar el cuerpo del ordenador desde una pieza de aluminio, pues se hacía. Y así, en una joyería madrileña "de postín, con degustación de caviar y champán" (autocita) Helena Herrero, entonces vicepresidenta de HP España y Portugal y, desde 2012, presidenta de HP Iberia, presentó la gama Envy de portátiles. Helena Herrero no se cortó a la hora de declarar que habían diseñado y construido su primer Envy fijándose mucho en el MacBook Pro.

Y ¿a qué viene todo este preámbulo si de lo que se trata es de escribir sobre el Oppo Find X2 Pro? Pues viene a que cuando se quiere construir con buenos materiales, los mejores componentes, cuidando al extremo las terminaciones... te sale un producto caro. HP puso a la venta su Envy de 15,6 pulgadas, procesador Intel Core a 1,6 GHz... a 1.595 euros, casi 50 euros más caro que el MacBook Pro de 15 pulgadas y configuración equivalente de Apple.

En el caso de Oppo, el precio del Find X2 Pro marca 1.200 euros, un poco más de lo que cuesta el iPhone 11 Pro más básico y un poco menos del iPhone 11 Pro Max, también con la configuración más sencilla (el modelo de 64 gigas de almacenamiento). Pero vamos a ver por qué cuesta tanto cuando la mayoría de marcas chinas compiten por precio.

Compatible con redes 5G

Para empezar, y a pesar de que últimamente parece que la 5G está de perfil y no estamos hablando mucho de ella (al margen de que el Gran Bretaña se han quemado decenas de antenas achacándoles que propagan el coronavirus), este terminal es compatible con la nueva generación de telefonía, lo que quiere decir que el tráfico de datos desde y hacia la nube va a ser muchísimo más rápido (y no sólo eso). Es una caracacterística de terminal Premium de la que Apple todavía no dispone.

Vale que la 5G todavía no supone un argumento importante de compra en España, aunque deberíamos ir pensando en ello, sobre todo quienes no renuevan los terminales anualmente y dejan pasar un par de años entre uno y otro. Si 2020, en gran parte por la ralentización económica que está suponiendo la covid-19, no parece ser el año de la 5G, es muy probable que 2021 sí lo sea.

Lo más seguro es que yo no sea parte del público objetivo de este equipo por su estética. En móviles tiendo a ser más bien clásico: negro, gris acerado... Pero reconozco que el color y el material del terminal que me han cedido tiene sus seguidores. Intuyo que más en Asia y aquí en determinadas zonas y capas sociales. El marco de color oro rosado resalta cuando se ve de frente, y más si está apagado: una pantalla negra de 6,7 pulgadas con muy poco borde rodeada de una cinta dorada contrasta lo suyo. La trasera, en donde sobresale un tanto el bloque de cámaras, está recubierta de una imitación de piel de color naranja. ¿Sí o no es llamativo?

La trasera no es cuero ni polipiel; no es animal ni plástico ni tampoco procede de plantas terrestres ni marinas. Es cuero vegano, un material parecido al que se obtiene de los mamíferos, pero que se basa en hongos (no, los hongos no son plantas). La terminación, textura, resistencia y presencia son muy similares al auténtico. Así que, quien tenga reparos por que se utilice piel de animal, ya los puede descartar.

Un pantallón con buena tecnología

La pantalla, de 6,7 pulgadas, es AMOLED. Permite la opción personalizable 'always on'.Es llamativo -existe otro modelo con la trasera cerámica- y 5G, pero no sólo es eso. La pantalla, de 6,7 pulgadas, encierra un par de sorpresas agradables. La resolución es impecable: es QHD+, que también llaman 3K (3.168 x 1.440 píxeles); es de tecnología AMOLED, que le permite la función always on, con un reloj personalizable siempre activo, y es curvada hacia los laterales, algo que siempre me ha resultado incómodo (ahora también, excepto si lo usas con funda, pero con un móvil tan especial, ¿quién quiere funda? Por si acaso, en la caja viene una de silicona transparente). Presenta un único orificio que taladra la pantalla en la esquina superior izquierda para la cámara selfie.

Pero destaca en otros dos puntos: el pico de brillo de 800 nits permite visualizar el contenido a plena-plena luz del día -en los puntos más luminosos de la imagen puede alcanzr los 1.200 nits-. El segundo aspecto importante en la pantalla es el refresco de la imagen: se puede configurar a 120 hercios. Esto, sumado a los 240 hercios de refresco para los toques, permite una fluidez de las imágenes y la navegación realmente buena, así como una respuesta inmediata. Aún se le puede añadir el efecto del motor de visión O1, un chip independiente dedicado a optimizar la calidad de la imagen que, a la vez, ayuda a escalar vídeos a alto rango dinámico (es HDR10+ compatible).

Sabemos que es compatible con las redes 5G, pero lo hace gracias al último procesador de Qualcomm, el Snapdragon 865, y además han dedicido acompañarlo de 12 gigas de memoria RAM y 512 de almacenamiento, algo que hace prescindible el uso de tarjetas de memoria microSD. De hecho, no tiene ranura para ellas. Lo que sí tiene es una bandeja doble para tarjeta SIM, aunque los modelos que han llegado a nuestro país tienen deshabilitada la función de dual SIM.

Apuesta por el tele periscópico

El módulo con la triple cámara sobresale bastante en la parte trasera. Dos sensores de 45 MP y tele periscópico.La triple cámara merece también una especial atención. No sigue las reglas habituales y dedica dos sensores de 48 millones de píxeles tanto a la cámara principal (un gran angular muy luminoso, con apertura f/ 1,7) como al súper gran angular (f/2,2 de apertura de diafragma y 120 grados de campo visual). En lugar de seguir la tendencia actual y reemplazar el tele por un macro, encarga esta última función al súper gran angular. Cuando acercamos la cámara a menos de 10 centímetros de un objeto interpretará que vamos a hacer una toma macro. Lo hace al máximo de resolución (48 millones de píxeles). El tele también tiene su particularidad. No es el primero que lo hace, pero no son muchos los fabricantes que optan por un tele periscópico: en lugar de desarrollar el tele hacia fuera, lo hace lateralmente con un juego de espejos. Logra hasta un 5x óptico y un 10x híbrido. Mientras que en modo digital, alcanza los 60x.

Es evidente que a estas alturas del partido todos los fabricantes, incluso en gamas medias, tienen modos nocturnos mejorados. El del Find X2 Pro es bastante natural; no hace de la noche día, algo que se agradece. En las tomas sigue siendo de noche, pero se ven los sujetos.

Agradeceremos también el ajuste automático de la ISO y la alternancia entre ISO alta para tomas oscuras sin provocar mucho ruido en las imágenes y baja en ambientes muy luminosos para evitar la sobreexposición.

Tanto el tele como la cámara pricipal están autoestabilizadas, una opción también interesante a la hora de capturar vídeos. Se puede lograr un vídeo más profesional jugando con el audio. En este caso utiliza los tres micrófonos para lograr reducir el ruido que produce el viento, efecto de sonido 3D o enfocar el sonido en el lugar en el que se produce.

La cámara selfie, que también cuenta con funciones como retrato nocturno y modo belleza configurable (estrechar la cara, la nariz, suavizar, agrandar los ojos...) utiliza un sensor de 32 millones de píxeles.

Batería con sistema de carga rápida

Todo esto necesita una fuente de energía potente y aquí es donde se han podido quedar cortos. Hoy 4.260 miliamperios empiezan a parecernos poco, primero porque a pesar de que los nuevos procesadores optimizan el consumo energético, a medida que crecen las pantallas y aumenta su resolución, gastan más. Y, en segundo lugar, porque el Find X2 Pro mide casi un centímetro de grosor (9,7 milímetros), más lo que sobresale el módulo de las cámaras. De cualquier forma, da para un día sin pasar apuros, pero, además, cuenta con SuperVOOC 2.0, un sistema de carga rápida de 65 vatios -el cargador viene de serie en la caja- que repone el 100% de la batería en 38 minutos; con un chute de 10 minutos carga el 40%.

Por cierto, hay que ir acostumbrándose a este nombre: TÜV Rheinland, un laboratorio industrial que certifica desde la seguridad de una pantalla para tus ojos, hasta que puedas utilizar el móvil sin riesgo mientras está cargándose. El Oppo Find X2 Pro tiene los dos certificados.

Es un móvil "Pro" también en el sistema de desbloqueo. Lo puede hacer utilizando el reconocimiento facial (insisto en que teniendo una única cámara frontal, aunque sea de 32 millones de píxeles, no ofrece mucha seguridad) o el sensor de huellas colocado debajo de la pantalla.

Y ¿para qué querría meterse Oppo en este terreno de los móviles caros-caros? Si las cosas están complicadas por la concurrencia de marcas en la gama media, la alta está dominada por dos gigantes: Apple y Samsung. Probablemente, como otros competidores, Oppo intenta sacar partido de la situación de Huawei, "la" marca china que había logrado salir de la zona de móviles baratos y se codeaba con Samsung.

Valoraciones

Rendimiento:        4
Usabilidad:            3
Precio:                   2,5
Resistencia:           3
Diseño:                  3,5
Valoración total:    3,5
Valoraciones de  0 a 5