Profesionales    Desde el exterior

Portugal quiere ser el Silicon Valley de Europa

Así lo proclama un informe de la Agencia FES y lo pretenden iniciativas del Gobierno luso como Visa StartUp o Startup Voucher

31 DIC. 2019 - Lisboa (Portugal)
17 minutos

Está seis puestos por delante de España en el Índice Europeo de Innovación, su ecosistema tecnológico crece a una media anual del 30% -según un estudio de la incubadora Beta-i- y su capital, y casi el 90% de sus municipios apoya algún programa emprendedor, según un informe de Everis. Son algunos datos que describen el florecimiento del ecosistema de innovación y emprendimiento de Portugal en los últimos 10 años, y especialmente desde 2016.

El apoyo gubernamental y de las diferentes administraciones, su situación geográfica y unos precios asequibles, junto con la seguridad, un extensivo sistema de movilidad, cobertura de salud gratuita, una alta condensación y un buen nivel de inglés son algunos de elementos que destacan del país vecino como destino emprendedor. A estos se une un evento: Web Summit, “una clara contribución al crecimiento del ecosistema tecnológico en Portugal como lugar donde contratar talento técnico, construir equipos y abrir oficinas de innovación tecnológica”, señala la Agencia FES en un documento titulado Portugal, el Silicon Valley de Europa.

Lo confirman en entrevista a INNOVADORES durante la edición de Web Summit de este año Liliana Castro, fundadora de FES, y la emprendedora Inês Santos Silva, socia directora de la consultora de innovación Aliados. Santos Silva ha sido una de las impulsoras más activas de la escena emprendedora portuguesa. Ha cofundado, entre otros, el programa de aceleración para aspirantes a emprendedores Startup Pirates (con presencia en 40 ciudades de todo el mundo) y PortugalStartups.com: un portal de noticias vendido a Espacio Media Incubator. También trabajó como Asesora Especial en el Gabinete de la Secretaría de Estado de Industria portuguesa para temas relacionados con políticas públicas para startups.

Santos Silva es la primera persona en la que cualquiera que quiera saber algo sobre el ecosistema emprendedor en Portugal piensa. Ella formó parte de los comienzos, allá por 2010. “Éramos un puñado de locos que, en un contexto de crisis económica, pensaron que tal vez emprender podía ser nuestra forma para hacer algo por el país, de crear empleo y riqueza para Portugal”, recuerda. Desde entonces -dice- la situación ha cambiado mucho. “Tenemos 150 incubadoras y docenas de aceleradoras top, muchas empresas que han pasado por diferentes fases de inversión, algunos unicornios y eventos como Web Summit que traen muchos inversores, emprendedores y aliados a nuestro ecosistema”, destaca. “Lo hemos conseguido”, añade.

Sin dejar de ser optimista, Santos Silva reconoce que hay cosas de las que quejarse. Entre ellas no está -al contrario que en España- el papeleo para crear una empresa. “La burocracia no es un obstáculo. Crear una compañía es muy fácil, puedes hacerlo en una hora”, afirma. Es el resto lo que es “mucho más difícil”. ¿Por ejemplo? “Encontrar talento. Es muy complicado dar con los perfiles adecuados. Es un problema global”. Lo es incluso a pesar de que en el país vecino cuentan con programas como la Visa StartUp, que concede la residencia en Portugal a fundadores de empresas de base tecnológica de otros países. Su objetivo es atraer inversión, talento e innovación a Portugal. Los requisitos: una facturación potencial demostrable de más de 325.000 euros, venir de fuera del área de Schengen y probar que su empresa generará empleo.

Entre los programas para emprendedores se encuentra también el Startup Voucher para jóvenes fundadores (de entre 18 a 35 años). Proporciona la asignación de varias herramientas técnicas y financieras para la creación de nuevas empresas innovadoras en fase de idea. Para empresas ya creadas, pero con menos de un año, tienen un ‘bono de incubación’, que ofrece apoyo mediante la contratación de servicios prestados por incubadoras certificadas para servicios de gestión, marketing, asesoramiento y soporte legal, digitalización, protección de la propiedad intelectual y concurrencia a concursos de emprendimiento e innovación.

Impulsar la inversión

Portugal cuenta también con diversas iniciativas para fomentar la inversión en startups. Entre ellos, un programa de visas para inversores, las Golden Visas. Se trata de un permiso de residencia para inversores que ofrece residencia y, finalmente, ciudadanía, para cualquier persona que invierta al menos un millón de euros en la economía local, compre una propiedad por valor de 500.000 euros o cree 10 empleos.

“El esquema de pasaporte para inversión ya ha atraído a miles de inversores y ha comenzado a ponerse al día con la comunidad tecnológica”, destaca por su parte Castro. “Su potencial para atraer talento de Brasil, por ejemplo, que está lleno de programadores calificados, le da a Portugal una ventaja en un momento en que el Brexit y las nuevas restricciones a la inmigración son cada vez más problemáticas para Londres, el destino tecnológico número uno de Europa”, añade.

En este ámbito, el país luso también ha creado un fondo internacional de coinversión para para promover la atracción de fondos de capital riesgo provenientes de instituciones multilaterales internacionales. El fondo prevé una contribución pública que, junto con la inversión privada, permite una coinversión de hasta 50 millones de euros. Otro de los programas en esta línea es 200M, un fondo de capital riesgo de 200 millones de euros gestionado públicamente por acuerdos para reducir el riesgo de la inversión extranjera en empresas establecidas en Portugal.

¿Y qué hay de los inversores locales? Otra mujer, Cristina Fonseca, es punta de lanza en el ecosistema inversor portugués. Es cofundadora del unicornio portugués Talkdesk y socia inversora de Indico Capital Partners, una firma de capital riesgo que invierte en startups de base tecnológica portuguesas y españolas en fases iniciales. Fue nombrada Forbes 30 under 30 y forma parte del Global Agenda Council sobre Europa del Foro Económico Mundial.

Fonseca coincide con el diagnóstico de Santos Silva y de Castro en lo positivo: “Tenemos excelentes universidades y un talento increíble, el país es muy seguro, tiene una calidad de vida inmejorable y hemos creado compañías tecnológicas exitosas”, afirma. También señala el escollo de encontrar ciertos tipos de perfi (por ejemplo, personas que trabajen en ventas o en marketing con mentalidad tecnológica) debido a que la falta de madurez del mercado. “Hay falta de conocimiento sobre lo que se necesita para crear una compañía tecnológica exitosa global y recaudar dinero; debemos dar el ecosistema un poco más de tiempo para que todas las piezas se pongan en su lugar”, asegura.

Como inversora en empresas tanto portuguesas como españolas, señala las principales diferencias entre ambas, con las que coinciden también Santos Silva y Castro: las startups lusas nacen pensando en global “porque el mercado local es demasiado pequeño como para marcar la diferencia”. “Incluso como mercado de prueba, tener éxito en Portugal no significa mucho. Dado que hay poca competencia, también es más fácil sobrevivir más tiempo”, explica la inversora.

De las empresas españolas destaca que “pueden aprovechar el mercado local mucho mejor para probar soluciones, pero luego tienen dificultades para encontrar clientes y abandonar España o los países de habla hispana cuando intentan escalar”. Las empresas españolas añade- “se enfrentan a más competencia, lo cual es una buena señal, y generalmente pueden iterar rápidamente”.

¿Tendría sentido hablar de un ecosistema ibérico de innovación y emprendimiento? “Claramente hay una oportunidad y varios actores están trabajando en ello. Por ejemplo,  fondos de capital riesgo que están comenzando a explorar oportunidades en España y viceversa. También veo más empresas con estrategias ibéricas, como el grupo Caixa Bank”, comenta. En su opinión, esta es “la base para crear una colaboración adecuada entre ambas naciones, así como para que los emprendedores compartan más conocimiento y construyan comunidades”, si bien señala que tanto la cultura como el ecosistema son diferentes en cada país.

Portugal vs España

Según el informe State of European Tech de Atomico:

  • Barcelona y Madrid están en los puestos 6 y 9, respectivamente, de las 20 principales ciudades europeas por número de empresas fundadas entre 2015 y 2019. En la lista no aparece ninguna ciudad portuguesa.
  • Barcelona y Madrid están en los puestos 7 y 9, respectivamente, de las 20 principales ciudades europeas por capital invertido hasta el momento en 2019. En la lista no aparece ninguna ciudad portuguesa.
  • Barcelona y Madrid están en los puestos 6 y 7, respectivamente, de las principales ciudades europeas por número de acuerdos alcanzados hasta el momento en 2019. Lisboa está en el puesto 26.
  • Portugal está en el puesto 3 en porcentaje de acuerdos alcanzados entre  2015 y 2019 por equipos diversos (no formados solo por hombres) mientras que España está en el puesto 4.
  • En cuanto a número de ingenieros y científicos, en España hay casi un millón y medio, frente a menos de 400.000 en Portugal, donde el ratio poblacional de este tipo de talento es mayor.
  • España es el único país Europeo con dos ciudades en el ranking Best Cities for Startups (mejores ciudades para crear una startup). No hay en él ninguna ciudad portuguesa.
  • Portugal está seis puestos por delante de España en el Índice Europeo de Innovación.
Cuestión de género Santos Silva y Castro son también fundadoras de Portuguese Women in Tech, que crearon para dar visibilidad y crear conciencia sobre la presencia de mujeres en el ecosistema de innovación en Portugal. “Queríamos crear un espacio seguro donde encontrarse, aprender y crecer”, dice Castro. Recientemente han publicado -en asociación con Polar Insight y con el apoyo de Deloitte- el estudio Pioneers sobre la realidad de las mujeres en tecnología en Portugal, “que revela la desigualdad de género aún presente en el sector”.
De la encuesta se desprenden datos como que la mayoría de las mujeres en tecnología trabajan en roles relacionados con la gestión (13%), con datos (12%) o con consultoría (12%). Solo el 0,8% son inversoras tecnológicas y solo el 1% son fundadoras o cofundadoras de startups de base tecnológica. También que la mayoría no tiene a nadie a su cargo y que, cuanto mayor es el nivel jerárquico, mayor es la desigualdad de género.
Otras iniciativas y acciones que han puesto en marcha: han creado una lista de ponentes que permita que los eventos de tecnología encuentren a mujeres para sus eventos (y no tengan excusas para organizar paneles solo masculinos). También preparan una lista de talento femenino para empleadores, organizan hackatones, etc.