TIC    INNOVATION CONCEPT

¿Qué es la transformación digital?

La transformación digital reestructura todos los aspectos de un negocio

04 DIC. 2019
23 minutos
¿En qué consiste este concepto del que tanto se habla? / Paco Bree

Nunca la unión de dos términos había generado tanta literatura y debate en el mundo empresarial y directivo. Si estuviéramos en el siglo pasado diríamos que la “transformación digital” provoca ríos de tinta. Hoy día, genera caudales de información en forma de data, irónicamente, uno de sus grandes aliados. Pero ¿en qué consiste? ¿Cómo afecta al mundo empresarial y a la toma de decisiones? ¿Quiénes son sus grandes aliados?

  1. ¿Qué es la transformación digital? Antecedentes y concepto

En los últimos tres siglos distintos autores han realizado importantes aportaciones a la transformación digital. Por ejemplo, Wilhelm von Leibniz documentó el sistema binario a principios del siglo XVIII.

Otros autores destacables incluyen George Boole, Claude Elwood Shannon, John Atasanoff y George Stibitz. Desde mediados del siglo XX compañías como Apple o IBM empezaron a introducir ordenadores personales. El desarrollo de la red informática mundial World Wide Web por Tim Berners-Leey y Robert Cailliau en 1989 aceleró el proceso de transformación digital, que es el cambio asociado con la aplicación de tecnología digital en todos los aspectos de sociedad humana. La transformación digital reestructura todos los aspectos de un negocio.

Jerry Kane, visiting scholar de Harvard Business School, profesor en Boston College y autor de The Technology Fallacy: How People are The Real Key to Digital Transformation señala en uno de sus artículos que la transformación digital no va ni de tecnología ni de transformación, “se considera mejor como una adaptación continua a un entorno en constante cambio. La necesidad de transformación no disminuirá, incluso si se transforma con éxito. Implica una monitorización continua del entorno para reconocer las tendencias en evolución, la experimentación continua para determinar cómo responder de manera efectiva a esas tendencias y luego propagar experimentos exitosos en toda la empresa”.

En esta línea, Kane subraya que, en su nivel más fundamental, “la transformación digital se asienta en la capacidad de las organizaciones, sus líderes y empleados para adaptarse a los rápidos cambios provocados por la evolución de las tecnologías digitales”.

  1. ¿Por qué es importante la transformación digital?

Es la pregunta que se realizan, especialmente, empresarios, inversores, CEOs, directivos y cuadros intermedios. Desde el punto de vista de la formación y la adquisición de habilidades, las nuevas disrupciones tecnológicas van a revolucionar -si es que no lo están haciendo ya- el mercado laboral tal y como lo conocemos. El Foro Económico Mundial -WEF World Economic Forum-, en un reciente estudio, advertía que diferentes estimaciones vaticinan que 75 millones de empleos pueden ser desplazados como consecuencia de la digitalización mientras que, por otro lado, pueden surgir 133 millones de nuevos perfiles laborales más acordes y adaptados a la nueva división del trabajo entre humanos, máquinas y algoritmos.

¿Y qué perfiles serán los más demandados ante esta nueva revolución? Atendiendo a este mismo informe del WEF, las empresas prevén adoptar antes del 2022 tecnologías en sus procesos que impliquen, especialmente, conocimientos sobre el análisis del big data (85%), Internet of Things, IoT -internet de las cosas- (75%), machine learning (73%) o cloud computing (72%) entre otros proyectos.

Fuente: World Economic Forum

Asimismo, desde el punto de vista de la inversión y el impacto económico, el Foro Económico Mundial resalta que el proceso de adaptación empresarial a las necesidades tecnológicas tendrá una repercusión superior a los 2,4 billones de dólares en 2020, lo que supondrá un crecimiento de un 13% si lo comparamos con 2016. Es más, el Foro indica que cada dólar invertido en la incorporación de nuevas tecnologías durante 2015-2016 ha tenido un retorno de 2,2$ o un aumento del 120% en los ingresos por empleado, según las experiencias analizadas.

Y volviendo a la pregunta inicial, ¿por qué es importante la digitalización? Por una cuestión de supervivencia empresarial. Un estudio de la escuela de negocios suiza IMD University augura que un 40% de las empresas españolas -especialmente PYME- podrían desaparecer si no asumen la digitalización como una consecuencia innata de evolución tecnológica-empresarial y como proceso preeminente para mejorar sus niveles de competitividad y, por ende, garantizar su continuidad. Las cosas no parecen que pinten bien para España según varios indicadores.

  1. Fases de la transformación digital: claves del éxito

Vista la importancia -casi urgencia, en algunos casos- de adoptar la digitalización en el entorno empresarial, nos planteamos la cuestión de cómo afrontarla con éxito y qué pasos tomar. Partimos de la base realista de que la tasa de éxito en esta aventura suele ser baja, según un profundo estudio llevado a cabo por la prestigiosa consultora McKinsey. De hecho, apenas un 30% consigue culminar el proceso satisfactoriamente.

¿Y qué elementos necesitamos alinear para alcanzar la meta de la digitalización? Ante todo, debemos aceptar la máxima que el éxito no se consiste simplemente en tener todas las tecnologías al alcance. No es suficiente. De la extensa encuesta realizada, la consultora extrae las siguientes cinco conclusiones:

  • Contar con los líderes adecuados con profundos conocimientos relacionados con tecnologías digitales. Casi el 70 por ciento de todos los encuestados aseguraron que los mejores equipos de sus organizaciones cambiaron durante el proceso de transformación, especialmente cuando se unieron a estos equipos nuevos líderes con altas competencias en digitalización.
  • Fomentar el desarrollo de capacidades y talento en la organización. Se configura como fundamental dentro de cualquier estrategia. De 21 factores analizados por McKinsey entre empresas que culminaron con éxito su digitalización, 3 de ellos estaban relacionados con las habilidades digitales adquiridas por los trabajadores.
  • Capacitar y empoderar a las personas para trabajar con sistemas y procesos diferentes. Las transformaciones digitales requieren cambios culturales y de comportamiento, que implican la asunción de riesgos calculados, una mayor colaboración y una mayor atención al cliente. Se sugieren dos formas principales en que las empresas con transformaciones exitosas están capacitando a los empleados para que acepten estos cambios: reforzar nuevos comportamientos y formas de trabajar a través de mecanismos formales y garantizar que las personas en roles clave desempeñen un papel en el refuerzo del cambio.
  • Disponer de sistemas de actualización de las herramientas empleadas en el día a día. Ante todo, se deben adoptar herramientas digitales para hacer que la información sea más accesible en toda la organización. Asimismo, las organizaciones que modifican sus procedimientos operativos estándar para incluir nuevas tecnologías tienen más probabilidades de éxito.
  • Comunicar con frecuencia a través del mix de métodos tradicionales y digitales. Una clave para el éxito es comunicar una historia de cambio que ayude a los empleados a comprender hacia dónde se dirige la organización, por qué está cambiando y por qué los cambios son importantes.

Fuente: McKinsey

En casi todo proceso de transformación digital hay dos hechos tecnológicos que aparecen como fijos: cloud computing y big data. Aparte de la dimensión tecnológica, algunos autores, además, abogan por que los procesos contemplen siempre la dimensión humana de la transformación digital y no dejen de lado a ningún colectivo social.

  1. ¿Qué aporta el cloud computing a la transformación digital?

Los servicios cloud -básicamente, prestación de servicios de computación a través de internet- están llamados a jugar un papel fundamental dentro de casi cualquier proyecto de transformación digital. ¿Por qué?

Un estudio de la Unión Europea en colaboración con Deloitte -Measuring the economic impact of cloud computing in Europe- subraya que la absorción más amplia de los servios que despliega el cloud computing podría haber generado durante 2015-2020 un valor añadido de casi 450.000 millones de euros al PIB de los países miembros de la Unión Europea, con especial impacto positivo en las tasas de empleo -1,6 millones de puestos de trabajo- y de creación de empresas tecnológicas -más de 300.000-.

No obstante, estas expectativas no han podido fructificar debido a una serie de barreras: requisitos de localización de datos, seguridad y protección de datos. Pero ¿qué beneficios pueden obtener las empresas tras incorporar servicios en la nube? Dicho de otro modo, ¿en qué beneficia el cloud a la transformación digital? El informe de la UE resume los siguientes beneficios:

  • Reducción de entre un 20% y un 50% en sus costes directos en IT (Information Technology). Se ha estimado que durante 2010-2015, las compañías que han implementado servicios cloud pueden haber obtenidos ahorros cercanos a 140,7 millones de euros.
  • Reducción en gastos operativos de las compañías lo que permite a las empresas tener más capital para ejecutar otras inversiones – por ejemplo, se calculan ahorros próximos a los 154 millones de euros vinculados a productividad y a climatización en este campo-.
  • Escalabilidad y flexibilidad, especialmente valorable en aplicaciones con una alta carga de trabajo variable, permitiendo desarrollo de servicios a demanda que se adaptan a picos de trabajo estacionales o crecimientos inesperados.
  • Tiempo de comercialización. La computación en la nube reduce el tiempo de desarrollo del producto, mejora su calidad y disponibilidad, y maximiza los recursos. Las compañías pueden confiar en una infraestructura lista para usar, fácilmente personalizable. Todos estos factores reducen el tiempo necesario para lanzar un nuevo producto o servicio al mercado.
  • Gestión del tiempo. Gracias a los sistemas cloud, los directivos pueden gestionar más eficientemente el uso de su tiempo y dedicar más tiempo a la estrategia y la innovación.
  • Beneficios para el medio ambiente. Reducción de un 30% de las emisiones de carbón en grandes compañías y de hasta un 90% en PYME.
  1. ¿Qué aporta el big data a la transformación digital?

Es la otra gran tecnología -no la única- asociada a los procesos de digitalización. La Unión Europea estima, según un estudio, que cerca de 300.000 compañías operarán en 2020 en la industria del dato -en 2025 se prevé que esta cifra alcance las cerca de 340.000- y que este sector genere más de 89.000 millones de euros de volumen de negocio -casi 130.000 millones en 2025-.

El volumen de datos está creciendo exponencialmente, y se espera que alcance los 40 zettabytes en 2020, de los que un tercio se considera que sea valioso si se analiza, y alrededor del 40% requerirá protección.

Según la definición de la consultoría Gartner, el big data es el "análisis a alta velocidad de un gran volumen y de una gran variedad de datos mediante formas innovadoras y rentables de procesamiento, con el objetivo de mejorar la comprensión y la toma de decisiones".

Pero ¿qué valor puede aportar a cualquier corporación o PYME la implementación de servicios de gestión y análisis de datos? La firma de consultoría Mckinsey resalta cuatro grandes beneficios:

  • Se hace un uso de la información más diáfana y relativamente sencilla de acceder y emplear.
  • Al mismo tiempo, las compañías pueden recolectar y recuperar datos de manera más sencilla y cruzar datos para obtener predicciones y tomar mejores decisiones empresariales.
  • En cuanto a las ventas, el big data contribuye a definir más eficazmente las campañas de marketing, ayuda a microsegmentar y permite conocer mejor al usuario y potencial cliente.
  • En cuarto lugar, el análisis reflexivo de los datos puede ser de gran ayuda a la hora de tomar decisiones más acertadas.

Como destaca el profesor Josep Lluís Cano, en un artículo publicado en la revista Harvard Deusto “la clave para aprovechar realmente el big data reside en ser capaces de tomar decisiones en tiempo real y de ponerlas en práctica: continuar almacenando datos para aplicarlos más tarde carece de sentido en la era digital en la que nos encontramos”.

¿Las aplicaciones y uso del big data? Infinitas. Van desde la detección del fraude, aplicado a campañas de marketing para retención de clientes y análisis de comportamientos, análisis de riesgos en banca, detección de fraude, gestión de la logística, alertas de tsunamis y desastres naturales… La consultoría McKinsey estima que la Administración Pública europea podría ahorrarse hasta 250.000 millones de euros al año si utilizase técnicas de Big Data, y el gobierno de Estados Unidos, más de trescientos mil millones de dólares solo en el ámbito de la salud, por ejemplo.

El profesor Cano destaca tres ejemplos concretos muy ilustrativos. En la asignación de unidades de periódicos que tenemos que asignar a un punto de venta es necesario gestionar eficientemente un gran volumen de información, de distintos orígenes y formatos, a una gran velocidad para decidir la asignación de la distribución durante la madrugada. Si atendemos al caso de los yogures, el problema se complica más ya que se oferta en diferentes variedades y sabores y, por encima de todo, debemos de atender el precio de los competidores con lo que el número de variables a contemplar es mayor.

Por último, tenemos el caso de la ropa. El nivel de dificultad se dispara. “Tendremos que comparar las prendas con modelos similares de temporadas anteriores, y, además del modelo, intervienen los colores y las tallas. Tenemos que asignar las prendas a todos los establecimientos que tengamos en el país, teniendo en cuenta las diferencias propias en cuanto a ventas entre las distintas tiendas. Además, si somos una multinacional, deberíamos asignar los vestidos a todas nuestras tiendas en el mundo. Y este solo sería el caso de la primera asignación. Para las siguientes, deberíamos tener en cuenta la evolución de las ventas, y completar la asignación desplazando los productos que no se venden en unas tiendas hacia otras que presenten más probabilidades de venta. El objetivo final es incrementar la probabilidad de que el consumidor tenga a su alcance el producto, la talla y el color que quiera” según explica el profesor Cano.