Entre Bits y Chips    Análisis

Samsung va a la esencia con la Tab S6 Lite

La compañía coreana recorta características de su Tab S6 para lograr una versión Lite mucho más barata, S Pen incluido.

17 JUL. 2020 - Madrid
9 minutos
El puntero S Pen se sujeta magnéticamente en el lateral de la tableta.

El mercado de tabletas en los últimos años crece muy poco y muy pocas marcas apuestan por modelos avanzados que merezcan la pena frente a un móvil de pantalla grande. Apple con sus iPads es una; otra es Samsung con su gama Tab.

Las dos familias son caras, pero, así como Apple lanzó un modelo más básico, manteniendo marcos gruesos, pero a 379 euros, Samsung ha recortado algunas características de la Galaxy Tab S6 para conseguir una tableta bastante completa a un precio mucho más asequible. La Tab S6 Lite se puede conseguir desde 399 euros (448,99 si optamos por el modelo 4G que hemos probado), casi 200 euros más barata que la S6. Con el puntero incluido.

Aunque esta S6 Lite es una tableta por encima de la media, el recorte de prestaciones la coloca un peldaño por debajo de su hermana mayor en algunos aspectos. El primero de ellos, la potencia. Han optado como procesador por uno propio, el Exynos 9611, el mismo que han utilizado para móviles de gama media, como los A50, A51, M31...

Para una tableta de 10,4 pulgadas y con las pretensiones que demuestra su cuidado diseño, tal vez habría sido conveniente uno más potente. De hecho, se le notan ciertos tirones y retardos y, si eres aficionado a juegos potentes, hay algunos que no los soporta.

Cuatro gigas de memoria RAM y 64 de almacenamiento. En cuanto a la RAM, en el desempeño habitual, va bien; pero yo apostaría por el modelo de 128 gigas.

Samsung es líder en pantallas AMOLED y, sin embargo, esta tableta lleva una pantalla TFT. Eso supone ciertas limitaciones. Como que no se pueda activar el Always On Display que permite mostrar un reloj y notificaciones con la pantalla apagada. La resolución de la pantalla de 10,4 pulgadas y con marcos estrechos es de 2.000 x 1.200 píxeles, lo que le da una densidad de 224 puntos por pulgada, adecuada para prácticamente todo (lectura incluida, aunque no soy muy partidario de leer libros en una tableta). Otra cosa es el nivel de brillo. Para interiores no hay problema, pero ya puedes buscar una sombra cuando estés en la calle, porque la visibilidad se reduce bastante a plena luz del día.

El formato de la pantalla es bastante apaisado. Es de 5:3, más adecuado que los 4:3 para ver series o películas. Las barras negras son más pequeñas. Y esto es importante, porque es uno de los usos más habituales de las tabletas. Este formato, además, favorece que se pueda sujetar con una mano mientras se está utilizando el puntero.

El puntero, la gran diferencia

El S Pen es ya un buen conocido de los usuarios de Samsung, no sólo por las tabletas, sino, fundamentalmente, porque es el valor añadido de la serie Note. Como cualquier tableta, la S6 Lite está preparada para manejarse con los dedos, pero el puntero aumenta enormemente la precisión. Además de ser una herramienta de diseño (yo a lo más que aspiro en este aspecto es a colorear patrones y poco más), es un magnífico apoyo para tomar notas a mano, incluso con la pantalla apagada (como ya sucede con los Note). Cuando intenta pasar mi escritura a mano a texto todavía se confunde, pero le doy un aprobado alto en este apartado. Curiosamente, no funciona tan bien como en Notas a la hora de escribir una dirección de correo electrónico. Me las he visto y deseado para que me entendiera Vanessa...

Creo que no he utilizado nunca la cámara trasera de una tableta para hacer fotos. Bueno, para probarla, pero como uso particular me parece que jamás. Y eso que han ido ganando en calidad y resolución. Son cámaras un poco para salir del paso. La de esta S6 Lite es de ocho millones de píxeles.

Otra cosa es la cámara frontal. De hecho, creo que deberían invertir las calidades de las cámaras y mejorar la frontal, que es la que se utiliza para hacer videollamadas. Y en estos tiempos en los que Zoom y compañía no paran... Y, sin embargo, es de menor resolución: cinco megapíxeles.

La batería es una pieza fundamental en una tableta. En la batalla de la autonomía, este equipo cuenta con una de 7.040 miliamperios. No es que puedas pasar un día entero viendo vídeos, pero sí más de una jornada: unas 10 horas. El problema de estas baterías tan grandes es que tardan mucho en cargar: aproximadamente cuatro horas

Otra consecuencia de una batería de gran capacidad es el tamaño. En el caso de las tabletas, tienen bastante espacio para distribuirla, pero Samsung ha logrado un equipo realmente fino: siete milímetros de grosor

El diseño es absolutamente minimalista. A ello ayuda que han prescindido del botón de inicio en el frontal. Eso despeja mucho la superficie delantera, pero, a cambio, se han cargado el escáner de huellas. Confían el desbloqueo a un PIN, un patrón o el reconocimiento facial. Este último poco recomendable cuando se apoya en una única cámara. 

En esos siete milímetros de grosor han conseguido meter un par de altavoces estéreo de AKG, conector / cargador USB tipo C y, por los pelos, un puerto mini jack para conectar los auriculares.

Valoración                                             

Rendimiento:                           3
Usabilidad:                               3,5
Precio:                                      3,5
Resistencia:                             3
Diseño:                                    3,5
Valoración total:                      3,5
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