Entre Bits y Chips    IFA / Presentación

TCL es un gigante incomprendido en Occidente

El gran fabricante de electrónica de consumo no consigue tener un reconocimiento de marca acorde a su tamaño y presencia. Al menos en Europa.

04 SEP. 2020 - Madrid
6 minutos
Las nuevas tabletas de TCL cuentan con pantallas NXTPAPER, entre la tinta electrónica y el LCD.

Si uno pregunta a las personas de su alrededor (a dos metros de distancia, claro) por marcas de televisión, nadie le va a contestar TCL. Y, sin embargo, es el segundo fabricante. Y no sólo fabrica teles con éxito, sino que está entre los cinco primeros puestos en otras categorías de producto, como frigoríficos o aire acondicionado en gama blanca y teléfonos móviles.

Así que es fácil entender que año tras año los portavoces de TCL dediquen una buena parte de su presentación en IFA (y otras ferias) a ponerse en valor. Y, a pesar de la virtualidad, tampoco han fallado en la cita de este año en Berlín. A través de la pantalla del ordenador, incluso, se podía llegar a notar que había hasta cierto enfado en el énfasis que ponían al ir desgranando datos, como su primer puesto en Australia.

Al margen de esas cifras de los distintos podios por sectores y países (está presente en 160 países), cuando uno visita sus estands -por ejemplo, en el Mobile World Congress o aquí en IFA- se encuentra con decenas de vitrinas que muestra múltiples propuestas de pantallas. Con un único agujero taladrado, con dos, con flequillo, sin flequillo, con escáner de huellas bajo la pantalla, lisas, redondeadas, flexibles...

Así que la pantalla es uno de sus fuertes y uno de los anuncios que han hecho ha sido precisamente una pantalla bastante especial. La llaman NXTPAPER y se podría definir como la combinación de una pantalla LCD con una de tinta electrónica. Sería la solución perfecta frente a los problemas de irritación y cansancio que algunos atribuyen a las pantallas retroiluminadas. Según TCL "es la combinación artística entre la pantalla y el papel". Le han dedicado dos años de investigación y han solicitado 11 patentes relacionadas con la protección ocular.

Lo que consiguen, siempre según TCL y sin haberlas visto, es una definición Full-HD con una experiencia de visualización similar a la del papel impreso en color, sin parpadeos y sin "la dañina luz azul". Con respecto a las pantallas de tinta electrónica, tiene un 25% más de contraste y, si se compara con un panel LCD es un 36% más delgada, así como un 65% más eficiente. Son pantallas muy apropiadas para la lectura por su similitud con la tinta electrónica o el papel, pero a la vez permiten la visualización de vídeo.

TCL lanza también dos tabletas, la TCL 10 TABMAX y la TCL 10 TABMID, aunque todavía sin esta nueva tecnología. La primera tiene una pantalla mayor (10,36 pulgadas frente a ocho) y también es más avanzada. Por ejemplo, permite utilizar el lápiz TCL Stylus. Con una batería de 8.000 miliamperios, se puede optar por un modelo exclusivamente WiFi (249 euros) o también 4G (299 euros). La TCL 10 TABMID costará 229 euros.

TCL está comprometida con el desarrollo de la tecnología QLED, al igual que Samsung, por ejemplo, y aprovechó la feria para presentar sus QLED con resoluciones 4K y 8K, además del nuevo procesador AiPQ, que utiliza herramientas de inteligencia artificial para la optimización de la imagen y el sonido de sus televisores. 

En estos tiempos de aislamiento, el reloj inteligente Movetime FAmily Watchs MT43A (podían haber elegido un nombre más largo) puede ser una opción para personas mayores que vivan solas. Además de monitorizar la actividad física, tiene conectividad 4G para mantener conversaciones con manos libres, detecta caídas, monitoriza el ritmo cardíaco, se puede programar para que avise de  la toma de medicación... Estará disponible este otoño por 229 euros.