Entre Bits y Chips    Consumer Electronic Show 2020

Teles, teles y más teles para un mercado hipercompetitivo

Los nuevos y los 'viejos' fabricantes de teles se enfrentan en un mercado muy competitivo con nuevas tecnologías y un márketing similar al de los detergentes de los años ochenta. Hisense, TCL, Sony, Panasonic... presentan sus nuevos modelos para el 2020

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En las teles, como en los móviles, la clave es diferenciarse. A veces el reclamo son nombres de tecnologías que suenen a futuristas, como pasó con los detergentes.

El márketing alrededor de los fabricantes de televisores se está pareciendo cada vez más al que desplegaron las marcas de detergentes de los años 80. La técnica consistía en introducir en los mensajes términos pseudocientíficos, hablar de principios activos, de fórmulas, partículas, metales y minerales raros...

Si ahora tomamos una nota de prensa de Hisense, por ejemplo, podremos leer quantum dot, pantalla roll up de alto rendimiento... No es el único. TCL también acude al quantum dot, pero va más allá y habla de la tecnología vidrian mini-LED, "la primera solución mini-LED del mundo desarrollada en un sustrato de vidrio". Se trata de envolver el modelo X de televisor en un aura tecnológica. Usted no se va a comprar una tele, se va a comprar un equipo ultra avanzado de reproducción de imágenes en movimiento y de sonido recién salido de los laboratorios físico-cuánticos más desarrollados del universo conocido.

En esta sopa de letras, el caso es que Hisense sigue apostando por la tecnología láser TV. Tiene la ventaja de que se pueden generar pantallas muy grandes, las 100 pulgadas no son un problema, a un precio bastante más bajo que con paneles LED. El inconveniente es que el brillo y contraste es mucho menor, sobre todo si lo comparamos con un panel OLED. Esta compañía, que tiene sus cuarteles generales en Qingdao, presentó tres nuevas propuetas láser con características especializadas. El Self-Rising Laser TV, el TriChroma Laser TV y el Sonic Screen Laser TV.

Para entender la virtud del primero, el Self-Rising, hay que tener en cuenta que el sistema láser, si bien es de proyección, necesita un panel especial sobre el que lanzar la imagen. No es como los proyectores convencionales y no sirve una sábana extendida. En definitiva, ocupa su espacio de pared, sus 70 o 100 pulgadas, igual que una tele LED. Lo que aporta este modelo es que el panel sobre el que se proyecta sí se puede enrollar, con lo cual, cuando no lo vamos a usar, tenemos pared.

El sonido, en los equipos láser, no sale del panel, sino del mueble proyector. El Sonic Screen mejora la proyección del sonido, mientra que el TriChroma es el primero de su especie capaz de reproducir contenido Dolby Vision 4K.

Pero Hisense ha desarrollado también su propia tecnología "quantum dot" -en realidad, parece que todavía nadie construye paneles de puntos cuánticos-. La llaman ULED y han presentado en la feria de Las Vegas su nuevo modelo H9G Quantum.

Podemos tomarnos poco en serio esta sopa de siglas y términos tecnológicos, pero Hisense va muy en serio. Su plan es alcanzar los 40 millones de televisores vendidos al año y desbancar al segundo fabricante.

La pelea por el segundo puesto

TCL se presenta a sí misma como "uno de los dos principales fabricantes mundiales de televisores". Así que si se cumple el plan de Hisense, verá peligrar su plaza. Aunque TCL tiene sus propias armas. Se ha sumado con su Serie X91 a la fiebre del quantum dot, la resolución 8K y el HDR de Dolby en un formato de 75 pulgadas. Anuncian como una característica destaca la presencia de una cámara retráctil, a la que el resto de fabricantes, al menos en sus versiones para occidente, han renunciado por motivos de privacidad.

Anunciaron otros dos modelos quantum dot, el C81 y el C71, que llevan esta tecnología con resolución 4K a tamaños más pequeños. En el C71 hasta las 50 pulgadas de diagonal, una buena noticia para quienes no dispongan de un espacio grande para la tele o no quieran que el televisor domine la sala de estar.

Sony y Panasonic, los clásicos de la tele

El ZH8, de Sony, es un televisor de resolución 8K y tecnología LED Full Array.La transformación del mundo de la electrónica ha sido profunda en los últimos años. Tanto que se ha producido un terremoto entre los fabricantes. Muchas marcas que se daban por intocables han desaparecido, se han refugiado en nichos o han pasado a ocupar puestos secundarios en la lista de los más vendidos.

La aparición del LED, por ejemplo, dejó muy tocado a Panasonic, que había puesto casi todas sus apuestas en la cesta de la tecnología de plasma. Ahora es un fabricante activo en las pantallas OLED en las que aplica su conocimiento en el tratamiento de la imagen a los paneles que le suministra LG -la compañía coreana es el único proveedor de pantallas OLED para televisores-. En esta línea, el nuevo HZ2000, de Panasonic, es capaz de suministrar hasta un 20% más de brillo que un OLED convencional, gracias a su sistema de calibración Master HDR OLED. Es también el primer televisor compatible con Dolby Vision IQ y Filmmaker Mode, que se suman a los Dolby Vision, HDR10+ y HLG Photo.

Sony también está haciendo un trabajo excelente sobre paneles OLED basándose fundamentalmente en sus procesadores gráficos. En esta feria ha aumentado su catálogo con dos teles OLED 4K, las A8 (en 55 y 65 pulgadas) y A9 (en 48 pulgadas) y otros tres modelos basados en tecnología LED Full Array (en el Full Array la retroiluminación LED está distribuida por toda la pantalla en lugar de proceder de uno o dos de los laterales de la misma. El control de la iluminación es mejor y generalmente logra mejores niveles de contraste y color). Dos de estos televisores LED son 4K, los XH95 y XH90, mientras que el ZH8 es 8K.

Y, entre tanto, Samsung ha montado en la feria el mayor televisor del mundo: 292 pulgadas de diagonal. La parte más larga tiene 7,4 metros. Vamos, que no entra en el salón de la mayoría.